Aglutinación

Coincidentemente a mi última visita a Perú desde Hungría, conocí a una profesora húngara que realizaba un voluntariado en Arequipa, su nombre era Kinga.

Tras algunos meses de volver de Perú, sería ella quien me ayudaría a encontrar a quien sería mi maestra de húngaro en Budapest. Para mí era importante que sea alguien que también hablase mi lengua materna.

Gracias a ella nos pusimos en contacto a través de los servicios de mensajería instantánea.

Concordamos en un lugar céntrico para ambos. Y pensamos en opciones que puedan adecuarse a esta nueva actividad didáctica.

El McDonalds de Blaha fue el espacio designado para servir de aula. Entre los comensales, el hedor de papas fritas, música por el autoparlante, uno que otro borracho de la zona y lo que parecían ser otros estudiantes con otros profesores.

Eran las 7 -o tal vez las 8, ya no lo recuerdo- de la mañana y así comenzaba mi primera clase de húngaro tras haber conocido ese mismo día, un 15 de Marzo y el día de la Revolución Húngara, a quien sería mi profesora hasta el día de hoy, Noémi.

En ese entonces, yo no sabía que durante todo ese trayecto de aprendizaje, cambiaría de empresa y que regresaría a mi antiguo campo laboral, no sabía que viviría en otro distrito, no sabía que después de años recordaría lo que es pasar navidad con una familia, mucho menos sabría que lo haría con una familia húngara mientras tomábamos sopa de pescado, no sabía que después de mudarme con mi novia pasaríamos a pasar una cuarentena juntos. No sabía que mi familia ya no podría venir de visita a Europa, tampoco sabía cuándo es que podría volver a verlos. Ya son 2 años de distanciamiento familiar.

El idioma húngaro es un idioma de origen aglutinante. La palabra hace referencia a las diferentes palabras que se forman al dos o más de ellas unirse. Nuevas palabras que mutan junto a sus significados. A veces el resultado es esperado, a veces no. Por ejemplo, “hal” significa pescado, “halász” pescador, “lé” jugo.

“Halászlé” hace referencia a una sopa de pescado. No literalmente a el “jugo del pescador”.

Existen también palabras de dos letras, pero así, también llegar a existir palabras de 44 letras:  megszentségteleníthetetlenségeskedéseitekért.

Este fenómeno no es exclusivo del idioma húngaro, pero está presente también en otros idiomas urálicos como el finlandés. Esto también se puede observar en otros idiomas como el vasco.

La aglutinación forma nuevas palabras y nuevos significados ¿Será que de igual forma la aglutinación o amontonamiento de experiencias crea un esquema de vivencias que nos hace ver las cosas desde un ángulo distinto?

Hace poco escribí este borrador a manera de práctica de húngaro sobre el perro de la casa. De bono, su foto.

Lassan de biztosan, lento pero seguro.

“Ő Kuglóf, Kuglóf a barátnőm kutyája. Ő nem öreg, hanem fiatal, csak 4 éves.

Amikor megismertem Kuglófot, azt gondoltam ő különös de most már szerintem nagyon szép.

Szerintem néhány mopsz csúnyácska, de Kuglóf tökéletes.

Kuglóf lustának és szomorúnak látszik, de igazából barátságos és vidám.

Azt gondolom vicces ahogyan a magyar emberek nevezik el a házikedvenceiket: Kuglóf, Krémes, Nudli, Zsemle!

Habár ma láttam a parkban egy Carlost futni”

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